Hoy en día el diagnóstico de cáncer todavía significa un fuerte impacto para las personas que lo reciben y sus familiares. A pesar del aumento de la supervivencia y en el número de curaciones, el estigma de la palabra “cáncer” persiste en el subconsciente de las personas, pues se asocia a dolor, a sufrimiento y a muerte. No obstante, esta concepción va cambiando poco a poco gracias a la eficacia de los tratamientos así como a la detección cada vez más temprana de la enfermedad.

psico-oncologia

El cáncer está determinado no solamente por factores biológicos, sino también por un conjunto de variables culturales, sociales y psicológicas, que afectan inmensamente a la manera de responder a la enfermedad por parte de la persona. Lo cierto es que dicho proceso está abocado a largos tratamientos que se acompañan de cambios vitales, y se ha de hacer frente a numerosas situaciones estresantes y emociones desproporcionadas que desafían la capacidad de adaptarse a la nueva enfermedad.

Por ello, la intervención psicológica, o la Psicooncología, se vuelve fundamental en los casos en que las personas con cáncer, o sus familiares y allegados, tienen dificultades para hacer frente a los múltiples y variados problemas de la calidad de vida y al estrés asociados al diagnóstico, al tratamiento del cáncer o a los cambios vitales que se dan en la persona, como alteraciones en el estado de ánimo, en la imagen corporal, en la sexualidad, en la relación de pareja, en los hábitos de salud (alimentación, higiene, ejercicio, etc. ) así como en todos los factores individuales que resulten difíciles.

 

“La experiencia del cáncer es única para cada paciente o familiar, al igual que es única la manera de sentirla y de vivirla” Un paciente