imagesCuando creamos una familia, pueden surgir conflictos  que superan nuestra capacidad para manejarlos; a veces relacionados con la pareja, otras con la educación de los hijos; también cuando la paternidad o maternidad es, por elección o no, en solitario, otras veces cuando se producen crisis que desembocan en una separación o divorcio. En ocasiones también algún miembro de la familia o todos viven experiencias traumáticas…

En momentos así es importante poder encontrar espacios que permitan ponerle palabras a lo que se siente o padece para así dar el primer paso para afrontar la situación y encontrar un camino de resolución.

Educar es una tarea complicada y  a lo largo de los años nos podemos encontrar con momentos que vivimos con preocupación porque no sabemos comprender lo que está ocurriendo y necesitamos saber cómo actuar. A veces resulta útil realizar alguna consulta de asesoramiento para clarificar la situación y marcar algunos ejes de trabajo que permitan, poco a poco,  mejorar la comunicación entre los miembros de la familia y solucionar entre todos los problemas que hayan podido surgir. El requisito fundamental para que haya comunicación tal vez sea la escucha y para eso es necesario ponerse en el lugar del otro.

También hay momentos en los que la pareja entra en crisis y se hace necesario generar puentes de comunicación, que ya sea en una dirección o en otra, permitan que lo que haya de venir se produzca en las mejores condiciones posibles.

Asesoramos también puntualmente en situaciones de separación cuando se tienen hijos.

 

“No hay padres perfectos” Bruno Bettelheim