• El testimonio del amor

    El testimonio del amor

    “Ahora que he perdido todo:  el  restaurante y los dos hoteles que tuvo mi familia desde hace mas de 60 años, ahora que tengo que ir a comer a casa de algún amigo… Ud. me dirá que estoy loco, pero no es eso por lo que vengo, no vengo a quejarme de mi ruina. No piense que no necesito dinero, pero no haría lo mismo que hice de joven para tenerlo… cuanto tiempo perdí. De algún modo lamento que no me sucedió antes, esto de perderlo todo. Me hubiera hecho bien, sabe…el problema es que ahora sufro por amor. Por eso vengo a verlo, porque necesito entender  por qué siento este vacío que ella me deja en el corazón cuando se va. Me duele mas que el infarto que me agarró cuando me quedé en la calle. Me falta la respiración… como su tuviera asma… cuando todos los domingos desde la estación de colectivos, la veo alejarse y me quedo cinco días sin ella.

    Ud. pensará que perdí el juicio, pero este dolor que tengo ahora, me hace sentir un ser humano. Cuando me infarté no tuve miedo de morir, había perdido todo… pero cuando  la conocí y empezamos a salir, tuve miedo de morir…,de no verla. A mi la crisis y la ruina me salvaron la vida. Yo le cuento esto porque quiero que alguien sepa, que alguien me escuche… un testigo de mi amor, eso vengo a buscar, licenciado.”

    En mi pueblo natal, allá por el año 2001, mi primer paciente me habló del dolor del  amor como auténtico y de su descubrimiento: nada vale la pena si no se ama, si desterramos y suplantamos al Otro del amor por objetos, accesorio de todo tipo, que nos distraen, que nos alejan de la vida. También, claro, se parece a una letra de tango, por suerte.

    Martín Santoro